CEIB resalta el papel de las empresas en la alianza estratégica entre Europa e Iberoamérica
En un contexto global marcado por la volatilidad y la reconfiguración de las cadenas de valor, Madrid se ha convertido hoy en el epicentro de la diplomacia corporativa. Durante el 34º Encuentro Internacional de Soft Landing —el segundo celebrado en territorio español—, Narciso Casado, secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) y director de Relaciones con Iberoamérica de la CEOE, destacó que las empresas son el motor indispensable para consolidar la integración económica entre Europa y América Latina.
El evento, organizado por SoftLanding World en el Ayuntamiento de Madrid, reunió a una selecta comitiva de empresarios, emprendedores y expertos institucionales con el objetivo de facilitar el aterrizaje de capitales en mercados extranjeros. Casado enfatizó que, ante la complejidad de los entornos internacionales actuales, la cooperación empresarial no es solo una opción comercial, sino una necesidad estratégica para garantizar la estabilidad y el crecimiento sostenible en ambas regiones.

El «Soft Landing» como ventaja competitiva El concepto de Soft Landing (aterrizaje suave) se ha vuelto crítico en 2026. Este modelo permite que las compañías minimicen los riesgos al expandirse a nuevos mercados, apoyándose en redes de contacto locales y marcos institucionales sólidos. En este sentido, Madrid reafirma su posición como el «puerto de entrada» natural para las empresas iberoamericanas que buscan escala en la Unión Europea, así como la rampa de lanzamiento para las corporaciones españolas hacia el continente americano.
La intervención de Casado también puso de relieve la importancia de la certificación de procesos y la sostenibilidad como monedas de cambio en el comercio moderno. Las instituciones presentes coincidieron en que la integración no debe limitarse a grandes capitales, sino que debe permear hacia las pequeñas y medianas empresas, que representan el grueso del tejido empresarial iberoamericano. El foro concluyó con un llamado a fortalecer la colaboración público-privada para enfrentar los retos de la economía digital y la transición energética que definen esta década.


















