VIII Feria Internacional de Franquicias 2026: El retorno estratégico del modelo de negocio más resiliente del Perú
Tras una pausa de seis años, el ecosistema de negocios del país vuelve a encenderse con la VIII Feria Internacional de Franquicias 2026, que tendrá lugar los días 20 y 21 de marzo en el Campus 2 de la USIL, en La Molina. Bajo la organización de la corporación USIL y PMKT Consulting, el evento reunirá a líderes, inversionistas y 23 empresas provenientes de México, Argentina, Colombia, Venezuela y Guatemala, consolidándose como una plataforma de «triple hélice» donde convergen la academia, el empresariado y el Estado.
En entrevista exclusiva, Juan Carlos Mathews, vicepresidente de internacionalización de USIL, reforzó esta visión al señalar que la economía peruana ha demostrado una resiliencia notable, respondiendo de forma positiva gracias, principalmente, al empuje de la inversión privada que ve en el Perú un horizonte seguro a largo plazo. Mathews destacó que el modelo de franquicia es particularmente atractivo en este contexto de incertidumbre debido a su bajísimo índice de mortandad, lo cual minimiza significativamente las posibilidades de fracaso al involucrar procesos probados que integran a empresas de diversos sectores y tamaños.

Asimismo, puntualizó que China se ha consolidado como el mayor socio comercial del país, lo que abre las puertas para replicar este éxito en otros mercados de Asia y Europa, apoyado en una iniciativa integral que suma a la academia y al Estado, a través del MINCETUR, para potenciar la internacionalización de las marcas nacionales en este nuevo ciclo electoral.
Por su parte, Alejandro Garro, presidente de la FIF.PERU, subrayó que, a pesar de los persistentes desafíos políticos que atraviesa el país, el optimismo entre los inversionistas se mantiene inalterable, fundamentado en la capacidad intrínseca del rubro de las franquicias para dinamizar y fortalecer la economía local. Garro hizo especial énfasis en un nuevo catalizador estratégico: el Puerto de Chancay, el cual, bajo el respaldo de instituciones como Promperú, está facilitando de manera inédita la atracción de capitales extranjeros, con un interés particular de los inversores chinos.
En su análisis, propone que la importación de maquinaria e insumos desde el gigante asiático a costos competitivos representa una oportunidad de oro para generar un crecimiento mutuo y una colaboración profunda entre ambas naciones, aprovechando además que el sello peruano, especialmente en el rubro gastronómico, es recibido con entusiasmo y garantiza una ventaja competitiva en cualquier mercado internacional.

«Todo producto con sello peruano es bien recibido gracias a nuestro reconocimiento como cuna gastronómica mundial; eso emociona y anima a los empresarios extranjeros a invertir»
El impacto del «Desacople» Político-Económico
La reaparición de la Feria Internacional de Franquicias después de seis años de ausencia no es un hecho aislado, sino un síntoma de la madurez del sector empresarial peruano. Resulta fascinante observar cómo el discurso de líderes como Garro y Mathews coincide en un punto crítico: la economía peruana parece haber logrado un «desacople» funcional de la crisis política. Mientras el debate electoral de 2026 domina la narrativa mediática, el sector privado se enfoca en infraestructuras de escala global como el Puerto de Chancay, entendiendo que la conectividad con el Asia-Pacífico es una política de Estado que trasciende cualquier gobierno de turno.
«El modelo de franquicia actúa como un refugio de inversión en tiempos de cambio; su estructura estandarizada permite que el emprendedor peruano no parta de cero, sino de una fórmula de éxito ya validada por el mercado.»
La relevancia de este evento reside en su capacidad para transformar la «Marca Perú» de un concepto puramente identitario a un activo financiero exportable. La participación de la academia (USIL) y el Estado asegura que las decisiones de inversión no se tomen en el vacío, sino respaldadas por un ecosistema de capacitación y marcos legales transparentes. En conclusión, el impacto de esta feria será medido no solo por las alianzas cerradas entre el 20 y 21 de marzo, sino por cuántas de estas 23 empresas logran utilizar al Perú como su hub regional para proyectarse hacia el mundo, demostrando que la gastronomía y el servicio peruano son, hoy por hoy, nuestras mejores cartas de presentación ante la inversión global.


















