Mundial 2026: Organizaciones de derechos humanos alertan sobre riesgos de privacidad y visados en EE. UU.
A medida que el calendario avanza hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026, el ambiente festivo se ve matizado por una creciente preocupación institucional. Este 23 de abril, una coalición de más de 120 organizaciones de derechos humanos, entre ellas la ACLU y Amnistía Internacional, emitió una advertencia global para los viajeros que planean asistir al torneo en Estados Unidos. El foco de la alerta reside en las estrictas políticas de control fronterizo y vigilancia digital implementadas por la administración estadounidense en los últimos años. Las organizaciones temen que los aficionados internacionales, especialmente aquellos provenientes de naciones con restricciones de visado, se enfrenten a procesos de entrada invasivos que vulneren su privacidad y derechos fundamentales.
La magnitud del evento es histórica: 48 equipos y 104 partidos repartidos entre EE. UU., Canadá y México, con 78 encuentros concentrados en suelo estadounidense. Sin embargo, los grupos civiles denuncian que la posible inspección de dispositivos electrónicos y la auditoría de perfiles en redes sociales en los aeropuertos generan un clima de incertidumbre jurídica. Ante esto, han instado a la FIFA a ejercer su influencia para establecer un mecanismo de protección claro que garantice un trato justo y no discriminatorio. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos ha defendido sus protocolos alegando que son medidas de seguridad nacional estándar que no están dirigidas específicamente a los espectadores del certamen deportivo.

Desde un análisis geopolítico, este conflicto pone de relieve la tensión entre la seguridad de las fronteras en una potencia mundial y la apertura que requiere un megaevento de fraternidad global. Lograr el equilibrio entre la protección nacional y la hospitalidad hacia millones de visitantes será el mayor desafío logístico para el anfitrión principal. La FIFA, que continúa en diálogos con las autoridades, se encuentra en una posición delicada: debe asegurar el éxito comercial del torneo mientras responde a las presiones internacionales para que el Mundial 2026 no se convierta en un escenario de vulneración de libertades civiles bajo la excusa de la seguridad.


















