El «observatorio» pesquero que revela la astronomía de la civilización Caral
La civilización Caral continúa reescribiendo la historia de la ciencia en el continente. Un equipo liderado por la arqueóloga Ruth Shady Solís ha descubierto en el sitio arqueológico de Aspero (Puerto Supe) una estructura arquitectónica diseñada específicamente para la observación astronómica. Este recinto, ubicado estratégicamente con vista al Océano Pacífico y al valle del río Supe, permitía a los antiguos pobladores proyectar sombras estables para registrar el movimiento del sol y la luna, vinculando los fenómenos celestes con la productividad pesquera y agrícola de la región hace más de 4,500 años.
Lo que hace extraordinario a este hallazgo en el área J1 de Aspero es su diseño de doble capa, una estructura inusual comparada con los observatorios del interior del valle de Supe. Según David Palomino, director del sitio, esta configuración sugiere una especialización hacia la predicción de mareas y variaciones estacionales del caudal del río. El descubrimiento refuerza la tesis de que Aspero funcionó como el puerto pesquero de la civilización Caral, donde el conocimiento astronómico era una herramienta de gestión de recursos: saber cuándo pescar o cuándo intercambiar productos con las zonas andinas y amazónicas era una cuestión de supervivencia y organización social.

Para conmemorar el 21.º aniversario de las excavaciones sistemáticas en Aspero, este 24 y 25 de abril se realizarán eventos culturales en Supe y Barranca, donde se mostrarán los avances de la investigación y se reivindicará el legado de la civilización más antigua de América.
Este hallazgo no es solo un montón de piedras y arcilla; es la prueba física de que la observación sistemática de la naturaleza —la base del método científico— nació en nuestras costas milenios antes de lo que se pensaba, consolidando al Perú como un foco civilizatorio global al nivel de Egipto o Mesopotamia.


















