Indecopi impone derechos antidumping al alambrón chino por cinco años
El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) ha emitido un fallo trascendental para la industria metalúrgica nacional. Mediante su Comisión de Dumping, Subsidios y Eliminación de Barreras Comerciales No Arancelarias, el organismo dispuso la aplicación de derechos antidumping definitivos sobre las importaciones de alambrón de acero de aleación procedentes de la República Popular China. Esta decisión, que tendrá una vigencia de cinco años, impone un gravamen adicional de US$ 81.3 por cada tonelada métrica que ingrese al país, buscando restablecer condiciones de competencia justa frente a una práctica comercial que Aceros Arequipa denunció como lesiva para el mercado local.
La investigación técnica, alineada con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), determinó que entre julio de 2021 y junio de 2024 las importaciones chinas no solo crecieron en volumen, sino que lo hicieron con precios significativamente inferiores a los costos de producción promedio del fabricante nacional. Este fenómeno provocó una reducción acumulada del 18.3% en el precio de venta interna del producto nacional, forzando a la industria local a operar con márgenes de beneficio erosionados y afectando directamente los niveles salariales y la estabilidad laboral del sector. El regulador fue enfático al señalar la existencia de una relación causal directa entre el ingreso del acero chino a precios subsidiados y el debilitamiento de los indicadores financieros de las siderúrgicas peruanas.

Desde una perspectiva analítica, esta medida se suma a una tendencia global de proteccionismo técnico frente al exceso de capacidad de producción de acero en China, que ha inundado mercados emergentes con precios artificialmente bajos. Para el Perú, el reto inmediato será monitorear si este incremento en el costo de un insumo crítico para la construcción civil y la infraestructura genera un traslado de precios hacia el consumidor final o si, por el contrario, la reactivación de la competencia interna permite estabilizar el mercado. Por ahora, el fallo de Indecopi envía un mensaje claro de vigilancia sobre las prácticas de competencia desleal en sectores estratégicos.



















