Perú levanta aranceles al acero chino y fortalece el comercio siderúrgico
El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Propiedad Intelectual (Indecopi) anunció la eliminación de los derechos antidumping provisionales sobre las varillas de alambre de origen chino, medida que marca un nuevo impulso para el comercio siderúrgico entre China y Perú.
La decisión fue publicada el 9 de noviembre de 2025 en el diario El Peruano mediante el Anuncio N.° 199-2025/CDB-INDECOPI, y entrará en vigor el 10 de noviembre, tras casi un año de investigación.
Fin de una investigación comercial
El caso abarcó el alambrón de bajo y alto carbono sin aleación, con diámetros de entre 5,5 mm y 16 mm, clasificado bajo los códigos arancelarios 7213.20.00.00, 7213.91.10.00, 7213.91.90.00 y 7213.99.00.
La investigación se inició en enero de 2025, tras la denuncia de una empresa nacional. En julio de ese año, Perú impuso un derecho antidumping provisional de US$64,6 por tonelada, con vigencia de cuatro meses. Con su vencimiento, las autoridades resolvieron levantar los aranceles y cerrar el proceso.
Impacto en el comercio y la industria

La eliminación de las medidas antidumping reduce el costo de exportación del alambrón chino hacia Perú y restaura su competitividad en el mercado local. Esto permitirá que las siderúrgicas chinas amplíen su presencia en Sudamérica y consoliden su participación en la región.
Para Perú, la decisión representa un beneficio directo para sectores como la construcción y la manufactura, que dependen de este insumo. Con costos de importación más bajos, se espera una disminución en los precios de producción, mayor estabilidad en la cadena de suministro y un impulso a la recuperación económica nacional.
Comercio justo y cooperación bilateral

Según Indecopi, el fallo refleja el apego del Perú a las normas del comercio internacional y la transparencia del proceso.
Además, fortalece la relación económica bilateral, ya que más del 90 % del intercambio entre ambos países se realiza bajo acuerdos de arancel cero.
Esta medida refuerza el espíritu del Tratado de Libre Comercio Perú-China y constituye un ejemplo de cooperación comercial justa en un contexto global de proteccionismo.
La eliminación de las barreras comerciales siderúrgicas se interpreta como un paso más hacia la consolidación de la asociación estratégica integral entre ambas naciones, abriendo nuevas oportunidades para el comercio siderúrgico entre China y Perú.















