Pedro Ruiz Gallo: El genio que anticipó la aviación moderna en el siglo XIX
El distrito de Eten, en la región Lambayeque, custodia uno de los tesoros científicos más fascinantes del Perú: el legado de Pedro Ruiz Gallo. Considerado el precursor de la aeronáutica nacional, su obra no solo se limitó al famoso reloj de Lima, sino que abarcó una ingeniería visionaria en su casa museo. Este recinto, integrado en la ruta turística Caminos del Papa León XIV, permite a los visitantes explorar planos originales y prototipos de máquinas voladoras diseñadas décadas antes de los primeros vuelos exitosos en el mundo.

Entre los hallazgos más notables se encuentra el ornitóptero, una máquina voladora a motor proyectada para transportar a 12 pasajeros. Este diseño destaca por contemplar el ascenso vertical y el uso estratégico de hélices, principios que hoy rigen la aviación comercial y militar. Asimismo, se exhibe el diseño de un helicóptero que Ruiz Gallo ideó antes de 1879; según historiadores de la ingeniería, este invento, de haber recibido el financiamiento estatal necesario, habría otorgado al Perú una ventaja tecnológica sin precedentes en la región.

Durante la Guerra del Pacífico, la genialidad de Ruiz Gallo se volcó a la defensa nacional. El museo detalla sus innovaciones en torpedos submarinos, una tecnología disruptiva diseñada para frenar el avance de la flota enemiga. La exposición no solo es una muestra de nostalgia histórica, sino un recordatorio de la urgencia de apoyar el talento científico local para evitar que, como sucedió en el siglo XIX, las grandes mentes se queden solo en prototipos por falta de visión política.


















