Decreto de emergencia para asegurar suministro nacional de gas natural en Perú
En una respuesta estratégica ante la volatilidad del mercado energético y la vulnerabilidad de la infraestructura nacional, el presidente José María Balcázar ha promulgado el Decreto Supremo N.° 002-2026-EM. Esta norma de emergencia, publicada hoy 6 de marzo en el diario oficial El Peruano, establece un mecanismo de asignación prioritaria de gas natural para salvaguardar el funcionamiento de los servicios públicos esenciales y la economía doméstica ante cualquier escenario de escasez o interrupción del suministro.
El decreto es la piedra angular de la nueva estrategia de seguridad energética del Ejecutivo. Su implementación busca evitar que crisis externas o fallos técnicos en los gasoductos afecten la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, se ha diseñado una jerarquía de suministro inquebrantable que las empresas distribuidoras deberán acatar estrictamente en situaciones de racionamiento.
Orden de prelación: Los hogares como prioridad máxima La normativa estipula un orden de asignación claro para garantizar el orden social:
- Consumo Residencial y Comercial Regulado: En cualquier emergencia, el suministro para cocinas y pequeños negocios tendrá la máxima prioridad.
- Transporte Público (GNV): Se asegura el despacho a gasolineras que abastezcan al sistema de transporte masivo para mantener la movilidad urbana.
- Infraestructura de Soporte: Las instalaciones de compresión y licuefacción que permiten la distribución del recurso ocupan el tercer nivel.
- Generación Eléctrica e Industria: Finalmente, se atenderá a las generadoras y sectores industriales, priorizando aquellos vinculados a la seguridad nacional, salud pública y producción de combustibles.
Nuevas facultades para Osinergmin

Un aspecto crucial del Decreto Supremo 002-2026 es el fortalecimiento del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin). El ente regulador ahora cuenta con facultades especiales para intervenir de manera inmediata ante fluctuaciones anormales del mercado o riesgos de interrupción. Esto incluye la capacidad de ajustar esquemas de asignación en tiempo real y aplicar controles temporales para estabilizar el mercado interno, garantizando que el gas natural fluya primero hacia donde es más crítico para la estabilidad del país.
Desde el Palacio de Gobierno, se enfatizó que esta medida no solo responde a la demanda interna creciente, sino que dota al Estado de un marco de gestión previsible y robusto. Los analistas del sector coinciden en que este decreto es un paso necesario para mejorar la resiliencia del Perú frente a crisis internacionales, protegiendo los intereses de la población y asegurando la continuidad de las actividades económicas estratégicas.


















