¿Quién decide el menú del Perú? Análisis de la foto entre Jerí y el embajador de EE. UU.
Una reciente fotografía donde el presidente peruano, José Jerí, y el embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, aparecen compartiendo hamburguesas en un tono informal, ha trascendido la anécdota para convertirse en un objeto de análisis geopolítico. La frase «cambiando el menú», utilizada por el diplomático en sus redes sociales, ha sido interpretada en los círculos de política exterior como un mensaje sutil pero directo sobre la reorientación de las alianzas estratégicas del Perú.
En el contexto regional, el concepto de «menú» evoca la frase del secretario de Estado, Antony Blinken: «Si no estás en la mesa, estás en el menú». Para el Perú, esta tensión se materializa en la competencia entre la diplomacia simbólica estadounidense y la diplomacia de infraestructura china.

Mientras Washington apuesta por gestos basados en valores y proximidad cultural (como la imagen de la hamburguesa), Pekín consolida su influencia a través de activos físicos inamovibles como el Puerto de Chancay y redes de energía operadas por sus empresas estatales.
La verdadera reflexión para la cancillería peruana no reside en la elección de un bando, sino en la capacidad de mantener una autonomía estratégica. La soberanía en 2026 se define por la habilidad de un país para redactar su propio «menú» de desarrollo, aprovechando las inversiones asiáticas sin comprometer su posición política, y manteniendo la cercanía con Occidente sin ceder la gestión de sus recursos. En este nuevo orden global, la controversia por la hamburguesa es solo un preludio a la pregunta de fondo: ¿Es el Perú un sujeto con capacidad de decisión o un objeto de la pugna entre potencias?




















