El misticismo de la Amazonía se encuentra con la fe en una Semana Santa histórica
Lamas, la emblemática “Ciudad de los tres pisos”, se prepara para protagonizar una de las festividades más profundas y vibrantes del calendario peruano. Situada a 809 metros de altitud en la región de San Martín, esta capital cultural dará inicio a la Semana Santa de 2026 como un auténtico viaje a través del tiempo. En este escenario, la herencia ancestral del pueblo indígena Quichuwa-Lamas se entrelaza armoniosamente con la devoción católica, configurando un paisaje social que marca la transición perfecta entre la Cordillera de los Andes y la inmensidad de la selva amazónica.
Como una de las ciudades más antiguas del oriente peruano, Lamas posee una identidad inquebrantable forjada por una geografía única. Esta ubicación ha permitido que las costumbres milenarias convivan con la tradición española, transformando la Semana Santa en algo superior a un rito religioso: es la manifestación máxima del folclore amazónico. En cada rincón de la ciudad, la música, las danzas típicas y la exquisita artesanía local dejan de ser meros adornos para convertirse en un lenguaje vivo de adoración y resistencia cultural.

El calendario festivo de este año arrancará oficialmente el 29 de marzo con el Domingo de Ramos, precedido por una ceremonia de apertura en la Plaza de Armas que simboliza la sólida unidad entre el gobierno local y la Iglesia Católica. Durante los primeros días de la semana, desde el Lunes hasta el Jueves Santo, la fe se trasladará a la intimidad de los hogares. Familias emblemáticas, como los Sánchez Arebildo y los Romero Reátegui, abrirán sus puertas para vigilias y misas familiares, espacios de reflexión que fortalecen los lazos comunitarios y el tejido social de la provincia.
El clímax de la celebración llegará el Viernes Santo en los campos de Grara, donde el silencio amazónico se romperá con la impresionante escenificación de la Pasión de Cristo. Más de 150 actores locales, en una demostración de realismo sobrecogedor, darán vida a los momentos finales de Jesús, atrayendo la mirada de miles de fieles y fotógrafos de todo el mundo. Tras la solemnidad, el Sábado Santo dará paso al júbilo popular mediante hogueras tradicionales, procesiones y las famosas competiciones de “Pilates”, que inundarán las plazas con una energía carnavalesca única en la región.
Finalmente, la Semana Santa de Lamas 2026 se proyecta como el símbolo cultural más potente del norte del Perú y un destino imprescindible para el turismo internacional. Esta festividad logra que los rituales devotos y las animadas costumbres populares converjan en un solo sentimiento, permitiendo a los visitantes ser testigos de cómo la fe puede transformarse, simultáneamente, en una peregrinación del alma y en un carnaval de alegría en los confines de la Amazonía peruana.


















