La era del dragón sobre ruedas: De la desconfianza al liderazgo en las pistas del Perú

 La era del dragón sobre ruedas: De la desconfianza al liderazgo en las pistas del Perú

Ayer, 19 de marzo, por invitación de mi amigo Liu Lei, asistí al primer Salón del Automóvil de Marcas Chinas en Perú. Lo que vi en el recinto no fue solo una feria comercial; fue la confirmación de una transformación que hace una década habría parecido imposible. Los asistentes, entre ellos figuras políticas y expertos de la industria, examinaban con minucioso interés los nuevos modelos de Chery, Great Wall y BYD, además de la imponente maquinaria de Sany Heavy Industry. Durante mucho tiempo, la opinión pública peruana asociaba el producto chino con una calidad mediocre y un bajo valor de reventa. Hoy, esa sospecha se ha disipado frente a una oferta que compite cara a cara en diseño, seguridad y tecnología de vanguardia.

El camino no fue sencillo. Desde el ingreso de marcas como Geely y JAC en 2006, y el aterrizaje de Chery en 2007 con sus modelos QQ y Tiggo, la barrera psicológica del consumidor peruano fue alta.

La preocupación por el servicio posventa y la durabilidad era el principal freno. Sin embargo, los fabricantes chinos respondieron con una estrategia de mejora continua: integraron cámaras de 360 grados, sistemas LiDAR y garantías de hasta ocho años, características que antes estaban reservadas para la gama alta. Este progreso se refleja en las cifras: en 2021 la cuota de mercado era del 16%, y para este primer trimestre de 2026, las marcas chinas ya representan casi el 31% de las ventas totales de vehículos ligeros en el país.

Anuncios

El impacto no se limita a los autos de pasajeros. El auge de la minería, la construcción y la logística ha permitido que los camiones y buses chinos dominen el sector comercial gracias a su relación costo-beneficio. Actualmente, según datos tributarios, los vehículos fabricados en China —incluyendo marcas extranjeras producidas allí— superan el 45% de las importaciones totales.

Mirando hacia el futuro cercano, las ventajas logísticas del puerto de Chancay actuarán como un catalizador definitivo: menores costos de transporte y plazos de entrega más cortos sepultarán el dominio histórico de las marcas japonesas y surcoreanas. Al observar a los peruanos elegir estos autos, sonrío; ya no son sustitutos baratos, sino símbolos de la búsqueda de una vida plena y la consecución de sus sueños.

Anuncios
Jose Callo

Jose Callo

Noticas Relacionadas

Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *