Declaran patrimonio cultural a la primera ópera compuesta en América
El Ministerio de Cultura del Perú ha dado un paso fundamental para la preservación de la memoria musical del continente al declarar oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación a la partitura manuscrita de la ópera “La púrpura de la rosa”. Este invaluable documento, que se custodia actualmente en los anaqueles de la Biblioteca Nacional del Perú, fue compuesto en 1701 por Tomás de Torrejón y Velasco, una de las figuras más influyentes de la escena musical en la Lima virreinal. La obra ostenta el título histórico de ser la primera ópera creada e interpretada íntegramente en el continente americano, lo que la convierte en un hito fundacional para la historia de la música latinoamericana.
El estreno de esta pieza maestra tuvo lugar el 19 de octubre de 1701 en el Palacio Virreinal de Lima, como parte de las fastuosas celebraciones por el decimoctavo cumpleaños del rey Felipe V de España. Para su creación, Torrejón y Velasco adaptó un libreto del renombrado dramaturgo español Pedro Calderón de la Barca, transformándolo en un drama musical cantado de principio a fin. La obra es un exponente puro del barroco, combinando de manera magistral figuras de la mitología clásica, conflictos románticos y matices cómicos que culminan en la exaltación del triunfo del amor sobre el destino.

El manuscrito ahora protegido posee un valor documental excepcional debido a su estado de conservación y estructura completa. La partitura se encuentra encuadernada en pergamino y su contenido incluye una detallada “Obertura Loa”, secciones musicales principales, así como las partes destinadas a los coros y conjuntos vocales.
Más allá de su técnica, los expertos destacan que “La púrpura de la rosa” es un testimonio vivo de la fusión cultural de la época, donde las tradiciones operísticas europeas se entrelazaron con los ritmos y danzas locales de las colonias americanas, creando un sonido distintivo y pionero.
La relevancia de esta ópera ha trascendido las fronteras peruanas desde hace décadas, habiendo sido incluida en el registro Memoria del Mundo de la UNESCO en el año 2007. En tiempos recientes, la obra ha experimentado un renacimiento en escenarios internacionales de España, México y Chile, consolidándose como una de las piezas más representativas del repertorio clásico hispano parlante. Con esta declaratoria de patrimonio nacional, el Estado peruano no solo busca salvaguardar físicamente el documento, sino también fomentar la conciencia pública sobre el rol protagónico que desempeñó Lima como centro de innovación artística en el mundo hispánico.


















