Se anuncia 2do Campeonato Ranking Nacional de Taekwondo 2026
El espíritu del Do (el camino) vuelve a encenderse en la capital peruana. Los próximos 28 y 29 de marzo, el Polideportivo de la VIDENA en Lima será el epicentro del 2do Campeonato Ranking Nacional de Taekwondo 2026, un evento de categoría G4 que representa una de las paradas más exigentes y determinantes para la élite marcial del país.
El Taekwondo no es simplemente un intercambio de golpes; es una disciplina de cultivo personal donde el cuerpo y la mente deben operar en perfecta armonía. En esta edición, la Federación Deportiva Peruana de Taekwondo ha estructurado la competencia en sus dos vertientes fundamentales: Poomsae (formas) y Kyorugui (combate).

El Poomsae exigirá a los atletas una precisión milimétrica y un control de la respiración que refleje la filosofía del equilibrio, mientras que el Kyorugui pondrá a prueba el Qi (energía vital) y la estrategia de combate en el área de competencia (Dojang).
Al ser un evento G4, la importancia estratégica es máxima: los puntos en disputa son vitales para definir a los líderes del Ranking Nacional 2026, quienes eventualmente buscarán representar al Perú en escenarios internacionales de la World Taekwondo.
Fortaleciendo la herencia marcial en el Perú
La evolución del Taekwondo en el Perú ha seguido una línea de respeto y disciplina que evoca las raíces coreanas de este deporte. El uso de tecnología de punta en los sistemas de puntuación electrónica y la rigurosidad en el arbitraje aseguran que este campeonato cumpla con los estándares globales. Para los maestros y observadores orientales, el crecimiento de la cantera peruana es un testimonio de cómo los valores de cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y espíritu indomable han echado raíces profundas en la juventud local.

Este 2do Ranking Nacional no es solo un torneo; es la consolidación de un sistema que busca la excelencia técnica y moral. Los ojos del mundo marcial estarán puestos en la VIDENA, esperando ver el surgimiento de nuevas figuras que porten con honor el cinturón negro y mantengan viva la llama de esta tradición milenaria en tierras sudamericanas.


















