Inversión inmobiliaria femenina en Lima: El análisis detrás del récord del 42%
El mercado inmobiliario de Lima ha dejado de ser un terreno de predominio masculino para convertirse en el escenario de una revolución silenciosa pero contundente: el 42% de las nuevas inversiones inmobiliarias entre 2024 y 2025 han sido ejecutadas por mujeres. Este indicador, extraído de los últimos reportes de comercialización y registros públicos, no es solo un dato estadístico; es el reflejo de un cambio estructural en la autonomía financiera y la visión patrimonial de la mujer peruana.
Históricamente, la mujer participaba en el sector inmobiliario como «influenciadora» en la decisión de compra familiar. Sin embargo, el panorama actual revela un perfil de inversionista activa que adquiere propiedades de manera independiente, ya sea como primera vivienda, activo de renta o refugio de capital. Este fenómeno se apoya en un mayor acceso a cargos de alta gerencia y el crecimiento del emprendimiento femenino consolidado, donde el inmueble se percibe como el activo más seguro frente a la volatilidad de los mercados financieros tradicionales.

El análisis del comportamiento de este segmento indica que la mujer no solo invierte capital, sino que impone una nueva ética de mercado. Mientras que la inversión tradicional suele priorizar la rentabilidad por metro cuadrado, la inversionista femenina introduce criterios de sostenibilidad y habitabilidad.
- Prioridades de diseño: Se observa una mayor demanda por edificios con certificaciones ecosostenibles, áreas comunes funcionales (coworking, zonas de bienestar) y, sobre todo, una ubicación que garantice la «ciudad de los 15 minutos» (cercanía a servicios, salud y educación).
- Seguridad y Conectividad: La seguridad perimetral y la integración tecnológica del hogar han pasado de ser «extras» a ser requisitos fundamentales, moldeando los nuevos lanzamientos de las promotoras en distritos de Lima Top y Lima Moderna.
La tarea pendiente: Productos financieros con enfoque de género
A pesar de que el 42% representa una cuota de mercado masiva, el sistema financiero aún muestra rezagos. La necesidad de diseñar productos crediticios con enfoque de género, que consideren, por ejemplo, las trayectorias laborales femeninas o faciliten el acceso a la primera inversión patrimonial, es una de las conclusiones más urgentes de este análisis.

En conclusión, la consolidación de la mujer como actor económico estratégico garantiza al sector inmobiliario una mayor estabilidad. La visión femenina, caracterizada por una planificación a largo plazo y una menor aversión al riesgo cuando se trata de activos tangibles, promete un crecimiento más ordenado y humano para la capital en los próximos años. El mercado ha madurado, y con ello, la forma en que Lima se construye y se habita.


















