Mujeres iraníes desafían la represión y exigen libertad en Irán
A 13 días del inicio de la represión estatal, las protestas de mujeres en Irán continúan pese al uso sistemático de violencia por parte de las fuerzas de seguridad. Desde finales de diciembre de 2025, miles de personas salieron a las calles en distintas ciudades del país para exigir derechos, dignidad y libertad.
Las manifestaciones estallaron el 28 de diciembre tras la abrupta caída de la moneda nacional, en un contexto de inflación desbordada, deterioro de los servicios básicos y agravamiento de las condiciones de vida, según documentó Amnistía Internacional.

Aunque las autoridades respondieron con armas de fuego, detenciones arbitrarias y represión masiva, las protestas se expandieron rápidamente. Las consignas ya no se limitaron a demandas económicas, sino que apuntaron directamente contra el sistema de la República Islámica.
En este escenario, las mujeres asumieron un rol central. A través de redes sociales circularon imágenes de manifestantes retirándose el hiyab y quemándolo en hogueras, además de prender fuego a retratos del líder supremo, Alí Hoseiní Jamenei. Estos actos se convirtieron en símbolos de desafío abierto a un régimen que impone el uso obligatorio del velo bajo penas que incluyen cárcel, multas y castigos corporales.

Amnistía Internacional documentó hasta el momento al menos 28 muertes de manifestantes civiles —algunos menores de edad— en 13 ciudades de ocho provincias. La organización denunció crímenes de derecho internacional, como asesinatos, torturas, desapariciones forzadas y violencia sexual, cometidos con total impunidad. Testimonios recogidos por la ONG revelan la brutalidad de la represión. Una mujer de Isfahán relató haber sido empujada al suelo y pisoteada por un agente mientras intentaba huir. “Cuanto más forcejeaba, más fuerte presionaba”, declaró, mostrando imágenes de su rostro ensangrentado.
El 5 de enero de 2026, un medio afiliado a la Guardia Revolucionaria difundió “confesiones” forzadas de una joven de 18 años y de una menor de 16, acusadas de “liderar disturbios”, lo que generó condena internacional.
Para Amnistía Internacional, los hechos evocan el levantamiento “Mujer, Vida, Libertad” de 2022, iniciado tras el asesinato estatal de Jina Mahsa Amini. Desde entonces, la violencia contra las mujeres persiste. Entre 2010 y 2024, al menos 241 mujeres fueron ejecutadas en Irán, muchas de ellas en contextos de violencia doméstica y opresión estructural, según Iran Human Rights.

Pese al riesgo de muerte, desaparición o abuso sexual, las mujeres continúan en las calles. Su resistencia expone no solo la represión del régimen, sino también la profundidad de una lucha que desafía décadas de control, miedo e impunidad.

















