Día Internacional: Urge educación para erradicar violencia contra mujeres

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En este contexto, una experta en psicología social advirtió que la incidencia de violaciones en Perú ha aumentado, convirtiéndose en un grave problema social con consecuencias duraderas. Para abordar esta problemática, enfatizó la necesidad de que el personal judicial desarrolle una sensibilidad profunda hacia el tema y destacó la importancia de implementar una educación sexual integral que enseñe a los jóvenes desde temprana edad a respetar su propio cuerpo.
Verónica Ponce, profesora de psicología en la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur y con más de 15 años de experiencia en servicio comunitario, ha sido testigo de numerosos casos de agresión sexual, incluso entre personas mayores. Según Ponce, «el abuso sexual contra las mujeres se ha normalizado», señalando que muchas de sus pacientes, a pesar de tener parejas o esposos, enfrentan situaciones de violencia debido a la cosificación de la mujer en la sociedad peruana.
Al ser consultada sobre cómo intensificar la lucha contra este flagelo, Ponce propuso un «enfoque ecológico» que no solo proteja al individuo, sino también a la comunidad, con un liderazgo claro del Estado. Subrayó la urgencia de ofrecer educación sexual integral a niñas, jóvenes y mujeres adultas.
«Es crucial empoderar a las mujeres y aumentar su autoestima», afirmó. Además, enfatizó que no se debe esperar a que una niña o adolescente haya sido víctima de abuso para implementar medidas preventivas. «No queremos que las mujeres queden traumatizadas ni sufran estrés postraumático; buscamos una comunidad armoniosa y una ciudadanía sana».
Ponce también hizo un llamado a las instituciones públicas y privadas para que asuman responsabilidad en la formación continua sobre educación sexual y comprensión de la violencia de género. Destacó que muchas mujeres que han sido violadas desarrollan estrés crónico y tienden a sentirse culpables por lo sucedido. La experiencia de contar con un grupo de apoyo es fundamental para enfrentar el trauma; quienes carecen de esta red suelen experimentar niveles más altos de ansiedad y aislamiento.
«Debemos entender que la violencia es un problema sistémico», indicó Ponce, quien también señaló que las mujeres en entornos violentos o en condiciones económicas precarias corren un mayor riesgo. Muchas veces, estas víctimas se culpan como mecanismo de defensa para seguir siendo parte de su comunidad.
Finalmente, enfatizó que tanto las instituciones públicas como privadas tienen el deber de educar sobre cuestiones de género y trabajar hacia una comprensión social del problema, dejando claro que no se trata solo de un asunto personal, sino colectivo.